Estudiamos el funcionamiento del sistema, sus requisitos y los flujos principales de usuario para entender dónde pueden aparecer errores.
Objetivo: identificar áreas críticas del software.
Definimos qué tipos de pruebas son necesarias y cómo cubrir los escenarios más importantes.
Incluye:
Identificación de riesgos
Definición de cobertura de pruebas
Planificación de ciclos de testing
Creamos casos de prueba que permiten validar cada funcionalidad del sistema.
Incluye:
Pruebas funcionales
Pruebas de integración
Escenarios de uso real
Se ejecutan las pruebas planificadas para identificar errores o comportamientos inesperados.
Durante esta etapa:
Se registran bugs
Se documentan evidencias
Se valida el comportamiento del sistema
Todos los problemas detectados se documentan en reportes claros para el equipo de desarrollo.
El reporte incluye:
Descripción del bug
Impacto del problema
Prioridad de corrección
Luego de cada ciclo de testing analizamos los resultados para mejorar el proceso de calidad.
Esto permite reducir errores en futuras versiones del producto.